Tras el lanzamiento del Porsche 911 RSR en iRacing, hemos querido hacer una comparación en pista con el Ford GT - 2017 a partir de las vueltas de Carlos Oliver.
Tomando en cuenta los datos facilitados en la página web de iRacing, podemos observar las siguientes características de ambos vehículos:

 

Sensaciones al volante

Aunque el Porsche y el Ford compitan en la misma categoría a priori me han parecido dos coches completamente antagónicos. Mientras el Ford pasa muy bien por baches y pianos casi sin inmutarse, con el Porsche deberemos ir con mucha más cautela, y llevar un buen setup que nos ayude a pasar mejor por los baches será muy importante.

El rendimiento en frenada me ha parecido similar, pero con el Ford es más fácil evitar el bloqueo, además de gozar de mayor estabilidad en plena deceleración. En ambos vehículos podremos hacer uso del “trail braking” para ayudar a meter el coche en curva, pero sin abusar de esta técnica ya que nos puede dejar sin velocidad a media curva.

El paso por curva en curva lenta parece mejor con el Porsche además de que es más fácil redondear las curvas, mientras el Ford parece más pesado y torpe en estas. En curva rápida ofrece un paso por curva y estabilidad superior al Porsche. Mientras con el Ford le parece beneficiar el ir sin gas a media curva, el Porsche tiende a sobrevirar en este caso, puede sernos útil dar un hilo de gas para evitar el posible sobreviraje.

Cabe destacar del Porsche que aun siendo bastante más sobrevirador que el Ford es relativamente más fácil llegar al subviraje a poco que superemos el límite de agarre, con lo que se puede llegar a perder mucho tiempo en el mejor de los casos

En cuanto a la salida de curva el Ford ofrece un comportamiento impecable y más dócil, mientras con el Porsche deberemos estar mucho más atentos para evitar el sobreviraje.

 

Comparación en dinámica

Desde el punto de vista de la dinámica, observamos que el Ford tiene un wheelbase mayor, lo que a priori lo hace un vehículo más estable y el Porsche tiene un track delantero mayor, que le hace ser menos subvirador de inicio (antes de aplicar cualquier setup). Para comparar las capacidades de ambos vehículos, es interesante echar un vistazo al diagrama GG (de aceleraciones):

A simple vista, no hay grandes diferencias: ambos vehículos son capaces de producir frenadas de 2.2g y aceleraciones de 1.2g. A pesar de ello, el Ford (puntos en blanco, Porsche en naranja) demuestra la capacidad de conseguir mayores aceleraciones laterales (zonas marcadas en rojo) en el paso por el vértice de curva, llegando hasta valores de 3g.

Para analizar la agilidad de ambos vehículos, es interesante analizar los valores de Yaw rate, que indican la rapidez para llevar a cabo cambios de dirección. En este caso, el Porsche es capaz de cambiar la trayectoria de forma más ágil que el Ford por lo que su respuesta es más rápida. Por otro lado, esto lo hace un coche más inestable, como se puede ver en el vídeo comparativo, donde el piloto tiene estar constantemente contravolanteando.

A partir del mapa de la imagen, en general, el Porsche (trazada interior) es capaz de frenar más tarde e incluso comenzar a acelerar antes en la mayor parte de las curvas (sobre todo en el primer sector). En la escala de colores, el color azul indica cuando el acelerador se encuentra al 0% y rojo cuando está pisado totalmente (100%).

Comparación en motor, transmisión y consumos

 En términos de motor, a pesar de que el Ford posea un motor un poco más potente, no se encuentran prácticamente diferencias en los valores de velocidad máxima (Ford 238.2 km/h y Porsche 238.9 km/h) y velocidad media (Ford 156.3 km/h, Porsche 157.0 km/h). Recordemos que la potencia máxima no es un indicador claro de todo el rendimiento del motor.

En lo que se refiere a los consumos de ambos coches, hemos de tener en cuenta de que tanto el estilo de pilotaje como la configuración utilizada pueden influir significativamente en el consumo, siendo por tanto importante, realizar las comparaciones con un mismo piloto en ambas situaciones.

Teniendo en cuenta las vueltas de Carlos Oliver, estos son los datos obtenidos:

 

Esta diferencia de consumo es consecuencia de la diferencia de revoluciones a las que gira cada motor, trabajando el motor Boxer del Porsche a una media de 2400 RPM más que el V6 sobrealimentado del Ford.

En último lugar, en el apartado de la transmisión, además de la diferencia de RPM mencionada anteriormente, cabe destacar la corta relación de marchas utilizadas en el Ford en comparación con el Porsche, llegando incluso en marchas diferentes a algunas zonas. Si esto quisiese ser cambiado, se tendrían que retocar las relaciones del Ford pues el Porsche no dispone de esa opción. Como observación, comentar que los valores aproximados de RPM para subir marcha son de 6600 para el Ford y de 9300 para el Porsche.

Conclusiones

Tal y como se puede concluir, a pesar de que las diferencias sean mínimas, el Ford presenta un comportamiento más neutro y dócil, a comparación con el Porsche que está caracterizado por ser ágil, pero sobrevirador. Por todo ello, el Ford es un vehículo aconsejado para pilotos que prefieran una conducción más suave, y el Porsche para pilotos con mayor habilidad para controlar la inestabilidad del eje trasero.

Es importante recalcar que todo lo comentado es únicamente aplicable a estos vehículos, en la pista seleccionada y en las condiciones elegidas, pero sobre todo, en el setup empleado y el piloto que ha realizado la prueba. Cualquier variación en los parámetros anteriores, puede provocar que nada de lo comentado anteriormente sea válido.

 

 


Antonio Ortiz Poveda (@AntonioOrRacing)

Javier Catalán Pechuán (@jacapec)

Carlos Oliver (@CarlosOliver79)

 

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