Muchos de nosotros pensamos en la competición como un hobby, un trabajo, un entretenimiento. Pero la gran inmensa mayoría de los que disfrutamos con este tipo de deporte lo entendemos como una pasión. Pero, ¿qué es en realidad el mundo de la competición (Motorsport en el término anglosajón)?

El motorsport es un deporte en el que se incluye el uso de motores para su desempeño. Es decir, cualquier deporte que utilice un motor no animal y no se desenvuelva en aire o agua está englobado dentro de esta disciplina. Hay diferentes tipos de motorsport dependiendo del vehículo.

Tenemos por un lado el motociclismo, donde el vehículo motorizado es una moto, con o sin sidecar, y por otro el automovilismo, donde el motor está encajado en un coche.

En el motociclismo destacan las variantes de competición por tamaños de motor, o por tipos de chasis. También hay diferencias entre motociclismo de asfalto y de tierra. Estas carreras destacan por sus constantes adelantamientos y enfrentamientos tanto dentro como fuera de pista. Estos vehículos son muy pequeños y dejan mucho margen para adelantamientos y aprovechar los grandes espacios que hay entre ellos.

En el automovilismo tenemos más categorías incluso, categorías por chasis, tamaños de motor, configuración de set up, y por fabricantes, entre otros. Luego todas estas categorías están divididas entre coches de rueda libre o cerrada, con carrocería o sin ella. Y finalmente también entre circuitos de asfalto o de tierra.

Quien ha trabajado en este mundillo alguna vez, sabrá lo que se siente cuando alguien le dice: “eso son sólo coches dando vueltas a un circuito”. No solamente es eso, sino que detrás del espectáculo que ofrecen estas carreras hay un trabajo de un equipo que permite el cambio de las posibilidades de cada piloto y coche.

Desde el diseño de cada pieza, pasando por entender el comportamiento final del coche, los mecánicos y el piloto. Todos estos componentes humanos deben trabajar en sinergia para lograr terminar la carrera y obtener una buena posición, y realizando ese trabajo durante una temporada, poder llegar a ganar un campeonato.

Pero para poder empezar a entender qué es realmente el mundo de la Competición hay que saber de dónde nace. Para ello tenemos que posar la vista en Francia. Transcurría el año 1894 y a la revista “Le Petit Journal” se le ocurrió la idea de reunir a unos cuantos poseedores de aquellas nuevas máquinas llamadas “automóvil” y ver quién era el más rápido en recorrer la distancia entre Paris y Rouen, y luego volver. Era una odisea de resistencia en aquella época, pues los componentes y la escasa fiabilidad de éstos no eran lo mejor. En esta carrera compitieron tanto coches de combustión interna (actuales motores) y coches con motor a vapor, siendo el ganador Albert Lemaître con su  Peugeot dotado de 3 caballos de potencia.

A partir de ahí, la gente adinerada, los cuales eran los únicos que podían permitirse tener un coche, crearon una federación y redactaron las normas para las siguientes carreras. Esta federación no duró mucho, pues la Primera Guerra Mundial comenzó, y se canceló todo campeonato.

Tras terminar la Gran Guerra, las federaciones volvieron a trabajar para poder volver a competir. Esta vez en circuitos cerrados, denominados Grandes Premios. El primer circuito europeo fué Brooklands, en Inglaterra. Mientras tanto, al otro lado del charco, en  Estados Unidos, las carreras de dirt comenzaban a funcionar. Generalmente con pilotos que fuera de esos circuitos se dedicaban a escapar de la policía con contrabando en sus maleteros.

De nuevo, otra guerra daba comienzo y el motorsport se dejó a un lado. Acaecía la Segunda Guerra Mundial. Tras finalizar ésta, unas nuevas federaciones comenzaban a ver la luz terminando en lo que tenemos hoy en día. En EEUU los ovales y la competición dirt seguían en auge hasta las federaciones que tenemos actualmente.

Sin embargo, la verdadera competición nació para demostrar quién era el mejor constructor de motores por lograr un motor ligero, rápido y fiable. Y paralelamente con el de quién era el mejor pilotando aquellas máquinas. De ahí una nueva rama de la ingeniería se creó para obtener mejores resultados en las competiciones. Gracias a esta nueva ciencia, una nueva rama de la ingeniería, muchos inventos han sido creados, como por ejemplo, la dirección asistida, el ABS, el TCS, o el turbocompresor. Muchos de estos inventos mejoraron la fiabilidad, el uso de combustible y seguridad de los ocupantes de los vehículos. 

En estos momentos, el mundo de la competición vive una época de reinvención por la falta de recursos, enfocándose en las nuevas energías y en los nuevos motores para evitar gastar demasiado debido a la escasez de combustibles fósiles. Y se prevé una nueva avalancha de tecnología que hará que la competición continúe con nuevos motores, dispositivos y chasis dirigidos al ahorro económico de uso.

 


Adrián Castillo.

Ingeniero mecánico por la Universitat Politècinca de València. Ingeniero de simracing. Futuro ingeniero de Motorsport por la Oxford Brookes University.


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