El GT es similar en apariencia al coche original Ford GT40, pero más largo, más ancho y 76 mm (3 pulgadas) más alto que el original de 100 cm (40 pulgadas), y como resultado, entre los nombres posibles fue el de GT43. Aunque los coches son aparentemente relacionados estructuralmente, no existe ninguna similitud salvo la apariencia entre el modelo GT moderno y el modelo de 1960, el GT40 del cual fue la inspiración. En todo caso, ambos comparten en su origen el objetivo de superar en prestaciones un conducción a los Ferrari comparables de sus épocas. El objetivo cumplido del Ford GT fue superar al Ferrari 360 Challenge Stradale. Tres prototipos de coches para su producción se mostraron en 2003 como parte del centenario de Ford, y la entrega de la producción del nuevo Ford GT comenzó en el otoño del 2004.

Una compañía de Ingeniería británica, Safir, construyó el rejuvenecido GT40 descontinuado en la década de 1980, y cuya propiedad del diseño del "GT40" original en esas épocas. Cuando terminó la producción, las últimas piezas del montaje del vehículo, su utillaje, así como el modelo de diseño de la marca, fue comprado por una pequeña compañía en Ohio Repuestos Safir GT40. Esta compañía autorizó la utilización del "GT40" cuya marca fue concedida a Ford para la demostración inicial en 2002. Cuando Ford decidió que entrara en producción el vehículo, las negociaciones entre las dos empresas que habían fracasado. La producción de dichos automóviles no llevarían aún la insignia del GT40.